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jueves, 20 de septiembre de 2012

Que aprendí del #YOSOY132



"El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo." José Martí

                   El día de ayer se popularizo el hashtag #DeYoSoy132Aprendí, los que se identifican con ese movimiento resaltaron las cualidades de este, otros mas los defectos, algunos criticas serias y fundadas y desde luego los fanáticos que lo apoyan y los que lo detestan.

Una frase muy repetida por varios de los que apoyan al 132 me llamo la atención, “Si no luchas... ten al menos la decencia de respetar a quienes si lo hacen” atribuida a José Julián Martí Pérez, busque en sus famosos versos Sencillos, El Presidio Político en Cuba, Manifiesto de Montecristi, la Edad de Oro, en sus mas famosos discursos como los pronunciados en Tampa y los reproducidos por los periódicos el Porvenir y la Patria que se encuentran en las Obras Completas edición crítica de José Martí editadas por el Centro de Estudios Maritanos, en las paginas de frases celebres en internet y en ninguno de estos pude hallar la frase atribuida a Martí; la única referencia se encuentra en el poema titulado “No soy el hombre nuevo” de un joven artista comunista de origen español, de nombre Pablo Rivadulla Duró, conocido como Pablo Hasél, donde hace referencia al final del citado poema dice … No te equivoques de enemigo, idiota, No soy yo quien te saquea a diario y recuerda siempre aquel dicho de Martí: "Si no luchas ten al menos la decencia de respetar a quienes sí lo hacen".

Me detengo en esta frase por su importancia en el contexto del HT en comento; pues mas allá del lenguaje propio de la época (1853-1895)no encontré en  la obra de José Martí prosa y verso una sola cita en la que se refiera en primera persona singular al oyente, es decir que hable de “tu”.

Justamente refleja algo fundamental a mi juicio de este movimiento de estudiantes universitarios, que es la falsa cultura y la fingida intelectualidad, que los ha caracterizado, paradójicamente contrario a uno de sus principales postulados que es la información veraz, el conocimiento como motor del cambio verdadero.

Como este ejemplo de citar una frase y atribuirla al enorme pensador, revolucionario, intelectual que fue José Martí hay muchos mas ejemplos, que dan cuenta de la ligereza en la actuación y de la falta de conocimiento solido de muchos de estos jóvenes, el asignar la autoría de una frase en realidad no tiene mayor relevancia, mas que como ya dije la carencia de conocimiento real, sin embargo en tratándose de conceptos, críticas o hechos si la tiene y en extremo, pues hoy por hoy sobre todo en los jóvenes las redes sociales y el internet han sustituido a los libros y a la información en muchísimos casos igualmente incorrecta y falaz de los medios tradicionales de información.

De lo anterior, separando en dos rubros, aspectos positivos y negativos, puedo concluir que, yo aprendí de yo soy 132:

Los aspectos positivos, que la juventud esta mas interesada en la política no como meros espectadores sino como participantes, que han roto el absurdo tabú de que estudiantes de universidades publicas y privadas eran incompatibles, que la comunicación es fundamental y una poderosa herramienta para el cambio social.

Los negativos, que por desgracia en las universidades seguimos formando profesionistas sin pensamiento critico, incapaces de construir un concepto propio, que el ideal de cultura y calidad profesional se reduce a citar autores en vez de partir de sus conceptos para trascender intelectualmente, que hoy día el conocimiento y la cultura pasaron de obtener y repetir lo que leen, ven y escuchan en los medios tradicionales de información por lo que se encuentra en redes sociales y buscadores, que además en muchos casos es infundado, incorrecto, inexacto o de plano mentira.

En consecuencia mi conclusión sobre el aprendizaje que me deja yo soy 132, es que buen numero de quienes forman la actual generación tiene los mismos  grandes defectos de las anteriores, causa del sistema político, económico y social, que son el origen de los grandes fracasos nacionales, esto es que utilizan la indignación de la sociedad y su expresión a través de movimientos populares para provecho de los grupos de poder, beneficiándose los viejos lideres, los partidos políticos, grupos empresariales y unos cuantos oportunistas que aun y cuando su discurso es de cambio, renovación y justicia, su real interés, propuesta y conocimiento es tan falso y mezquino como el de los que dicen combatir para el cambio, desarrollo y beneficio del país.

Adolfo Merelles R.
Septiembre 2012